Travel Diary: Maracara

22:13


Me encanta disfrutar de las cosas nuevas. Descubrir y experimentar sitios nuevos. Dalai Lama dice que al menos una vez al año debes visitar un lugar al que nunca hayas ido y en esta oportunidad creo que visitamos un lugar conocido por pocos.

En el estado Falcón, cerca del pueblo de Viento Suave, se encuentra un paraíso único conocido como Lomas de Maracara. Un lugar que ofrece a los locales y a sus visitantes la oportunidad de vivir una experiencia en el mar y en el río. Nuestro campamento se instaló en el río Don Diego. Este río se caracterizó por ser de agua dulce, pero con un toque salado.


El día que llegamos ciertos seres nos recibieron para darnos la bienvenida. Las jaibas o cangrejos azules salían durante la noche y buscaban el calor de los motores del carro, los vestidores e incluso, los neumáticos. Estos animales eran de un tamaño gigante y sus tenazas eran muy amenazantes. Gracias a ellas, durante la noche, usaba mis botas de aventura ya que un pinchazo de esas tenazas podía llevarse mis dedos. La presencia de fauna silvestre no paró esa noche, al día siguiente, corroboras y gavilanes llegaron a los alrededores del río para buscar peces en el río. Incluso, llegamos a escuchar monos, pero no los vimos.



La compañía no se detuvo allí, a media mañana llegó otro grupo de aventureros e instalaron su campamento. El lugar era solo para nosotros, hasta que los locales llegaron al medio día para disfrutar del río. Uno de ellos nos comentaba que se alegraban que visitáramos este sitio, pero que debíamos tener cuidado con algunos caimanes en las profundidades del río durante la noche. Nos contó sus historias de pesca y nos dio algunas recetas familiares de la zona.



Maracara nos sorprendió con su clima. En el día el calor te obligaba a bañarte en el río y durante la noche las tormentas te hacían abrigarte bien dentro de las carpas. Los atardeceres también fueron un espectáculo y eran la transición perfecta entre el día y la noche.

Para despedirnos, un desfile de palmeras nos acompañó hasta la salida del área. No quería irme, pero sabía que debía volver. Como dije en memorias falconianas anteriores, este estado tiene mucho para ofrecer y para descubrir y seguiremos explorando sus tierras. Porque más que un estilo de vida, es una aventura.



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I love to enjoy new things, discover and experience new places. Dalai Lama said that at least once in a year we must visit a place we've never been before and this time, I think we visited a place only known for few people.

In Falcon state, near the village of Viento Suave, it is a unique paradise known as Lomas de Maracara. A place that offers to locals and visitors the opportunity to live an experience the sea and the river. Our camp was installed in the Don Diego river. This river is characterized as fresh water, but with a salty touch.

The day we arrived we were greeted by certain beings to welcome us. The crabs or blue crabs appeared at night and looked the heat engine of the car, the locker room and even tires. These animals were a giants and its pincers were very threatening. Thanks to them, during the night, I wore my adventure boots because a puncture of these tongs could take my fingers. The presence of wildlife did not stop that night, the next day, corocoras and hawks reached around the river to look for fishes in the river. Even we got to listen monkeys, but we did not see them.

The company did not stop there, at mid-morning, another group of adventurers arrived and set up their camp. The place was just for us, until local arrived at noon to enjoy the river. One of them told us they were glad we visited this place, but that we should be careful with some alligators in the depths of the river at night. He told his fishing stories and gave us some family recipes of the area.

Maracara surprised us with its climate. At day, the heat forced you to bathe in the river and overnight storms did you wrap up well inside the tents. The sunsets were also a show and were the perfect transition between day and night.

To say goodbye, a parade of palm trees accompanied us to the exit area. I did not want to leave, but I knew we were going to return. As I said in previous falconianas memories, this state has a lot to offer and to discover and we are going to continue exploring the land. More than a lifestyle, it's an adventure.



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